Eh, lo que queda de una cadena de emilios. ¿Te vienes?

Enero 30, 2010 por McManus

Cuenta una leyenda urbana mutante, cómo no, completamente accesible a tontos e ilusos de campeonato, que en cualquier punto de España toda limusina hace de taxi improvisado y gratuito por altruismo. En la parte trasera, donde se ubica el jacuzzi, el rico de turno se limpia concienzudamente y cierra paulatinamente sus párpados –esto no varía, sea cual sea la versión-. Todo plebeyo espera hundir su trasero en estos comodísimos asientos de cuero con tal de recibir el “jamón”, una metáfora claramente referente a los bellos muslos que adornan a esa hermosa doncella que, normalmente, viaja en el asiento delantero derecho contemplando todas las bellezas estropeadas de la ciudad y hablándonos de vez en cuando (según la versión, como señalaré más adelante).

Se duerme ya el rico, metido en agua caliente, relajante y espumosa. Y al plebeyo con barba desordenada, hatillo y mal aspecto general la virtuosa fémina le señala. Y unas frases muy eróticas jamás faltan. A partir de este punto debemos señalar discrepancias en las diversas versiones de esta leyenda urbana, destinada a aumentar crédulamente la vida sexual del país: en todo caso la limusina te deja donde quieres apearte, sólo que unos dicen que al bajarte, la doncella del coche no te hace nada, no obstante, una nutrida prole de hermosas damas espera a que comparezcas en la acera para que las acompañes a tu hogar –el mismo destino final que aparece en todas las variaciones-.

Otra versión, más profética: Observas en una cafetería a una bella mujer que te saluda sin más y te hace algunos cariñitos, entonces suele aparecer la limusina que te lleva a donde tu buena voluntad quiere –en este punto, la doncella que va dentro no nos hace nada-. Ya en tu destino, la misma dama aparece y quiere que la lleves a tu casa para una supuesta fiesta. Hay quien ha agrandado la bola de esta versión y hasta ha añadido amigas para mayor diversión autoengañadora… Ya se imaginan lo que viene luego.

Y a fecha de hoy parece ser que la imaginación humana para este caso está ligeramente atrofiada, pues no tengo constancia de más versiones. En todo caso, la vida sexual virtual ha aumentado exponencialmente en los últimos años y esto sólo es un ejemplo, como dice el refrán: de aquellos polvos, estos lodos. Y pronto esperaré ver en mi bandeja de entrada más leyendas urbanas, ¡cuántos crédulos me conocen, demonios!

¿Por Qué Los Reptilianos de Andrómeda Nos Trajeron Acá?

Enero 8, 2010 por McManus

Desde tiempos inmemoriales, quizás desde siempre, los reptilianos de Andrómeda fueron escogidos por el Big Bang como los seres que reinarían el Universo de por vida. Alcanzado un nivel técnicamente perfecto de vida y con un conocimiento absoluto de lo que es el Universo y la Ciencia, muchos de ellos construyeron sus propios laboratorios. Y de ellos, salen razas y razas fabricadas artificialmente y con “inteligencia propia/autónoma” que son enviadas a planetas donde pueden albergar vida (obviamente, nos llevan en naves magníficas y que vuelan muuuuuuuuuy rápido).

Naturalmente, ellos lo tienen muy bien controlado. Conocen a la perfección la dictomía “tecnología que mostrarles para que alucinen/tecnología experimental sobradamente probada y que ha de ser ocultada, pues es la polla con cebolla”. A todos nos fabrica con el siguiente valor en mente: “creced y multiplicaos, hasta ser los mejores del Universo”. Nos encontramos actualmente en la fase del desarrollo humano, con sus contradicciones inherentes y la natural ley del péndulo histórico. Estamos preparándonos para explorar el Universo. ¡Y he de advertiros del PELIGRO! Nuestra mente es limitada y fabricada a propósito para que “jamás les alcancemos”. Como acertadamente escribe Maxwell, tengo que deciros que hay una trampa: “nos dejan que dominemos el universo y que sigamos pasos aparentemente lógicos”. ¿Y qué hay? ¡Cuando exploremos el Universo, los Reptilianos de Andrómeda sacarán su armamento experimental e invisible a ojos de “las otras razas inteligentes del Universo” y nos liquidarán completamente!

Pero no todo está perdido, afortunadamente. Gracias a las sagaces pruebas que Jordan Maxwell descubrió, sabemos algo de la maravillosa tecnología reptiliana. Y él comentó, también, que el Big Bang les reservó una pequeña trampa. Son seres muy inteligentes, pero no perfectos. Pueden claudicar y ser un poco más crédulos de lo habitual, cometiendo errores. De hecho, como muestran dichas pruebas, en la nave que nos llevó a este planeta se encontró un plano experimental del megacañón destructor de razas. ¡Ésta es nuestra pista, nuestra pequeña posibilidad de victoria y dominación del Universo! Estamos encaminándonos peligrosamente, a explorar el Universo, por gentileza de una NASA irresponsable y financiada por el Poder. Pero no. ¡Calma! ¡Invirtamos más en armamento! ¡Hallemos el punto crucial de dicho cañón! Entonces, “lo inexorable” se volverá en posible victoria nuestra. Finalmente, como complemento de todo esto, Por eso, debemos aprovechar uno de sus escasos fallos para ¡VENCER! ¡VENCER! ¡DOMINAR EL UNIVERSO, HOYGA!

¡Farsa de incendio!

Diciembre 15, 2009 por McManus

Poderosas llamas de cartón rugían impotentes, con una majestuosa mezcla de rojo y amarillo pintada por lo que pareciera ser un niño. Impotentes altavoces a toda potencia para redondear la metáfora. Roles sociales asignados y personas definidas: un noble CABALLERO de mostacho con mucho igual, embutido en levita, y una DAMA que había de adoptar un papel indefenso, la chillona silente vestida de blanco genérico.

CABALLERO: ¿Qué veo? Incendio en Getafe a 3 km., bella casa victoriana. ¡Gracias, guión!

DAMA SILENTE: [...] / Pensando: ¡Ah, el guión! ¡Menos mal, ese impotente fuego me acosa! ¡Un noble caballero con “mostacho ordinario” me va a rescatar! /

CABALLERO: Corcel brioso, ¡acorta por nosotros y por el guión ese interminable sendero!

DAMA SILENTE: [...] / Pensando: ¡El caballero llegará! ¡Me da miedo eso, que quema una barbaridad! /

Inminente coincidencia. El CABALLERO llega en un Seat Panda blanco con pegatinas de un caballo. Intenso alarido de la DAMA. Contempla el CABALLERO la “majestuosa casa victoriana”, una vivienda de protección oficial dominada por el cobrizo.

DAMA EN TRANSICIÓN: Lee el guión. ¡Y ahora es cuando gritooooooo, tíooooooos! ¡Yeeeeeeeeeeeah!

CABALLERO: ¿¡Tíoooooos!? ¡Ah, rudos! ¿A dónde vamos? Eso degenerará infinitamente, ¡vivan los hombres de las cavernas! ¡Arre, ascensor! Lee el guión. Tercera planta, desde luego. Espera. Toc, toc.

Un ligero portón de madera se abre. CABALLERO y DAMA interactúan en silencio. DAMA señala a las llamas. CABALLERO se acerca y saca su botella de agua. El fuego se ablanda. DAMA agradece.

CABALLERO: ¿Lo ves? No calientan. Según el guión, son de cartón. ¿Quién ha sido el desaprensivo?

DAMA: Yo… yo… Lee el guión. Se dibuja lágrimas con tinta china.

CABALLERO: Mujer, ¿conque querías que yo consumiera un poco más de combustible para aportar más dineros de los míos al Estado en forma de impuestos indirectos? ¡Pérfida! ¿No sabes que, según el guión, soy un liberal clásico?

DAMA: No te preocupes. Lee el guión. Aportaré mis dineros a una empresa privada para alquilar una grúa y contratar a un operario para manejarla y eso.

CABALLERO: No más. Me sé el guión. ¿Para que baje un gran corazón rosado de cartón-piedra mientras nos abrazamos con intensidad?

DAMA: Supongo…

Así, un salto en el tiempo sucedió. En medio de un solar estaban DAMA y CABALLERO acercándose. La empresa constructora pertinente, representada por TÍO EN CORBATA, toleraba tal día de jolgorio. Y qué alegría la obrera, ¡día excepcional de asueto!

TÍO EN CORBATA mima un fajo de billetes.

CABALLERO: Somos dos pers… oh, ah, oh, aireeee, oh, ah, ooooooh, aaaaaah, aaagh, oooooh, eeeeh, oooh…

DAMA: Caballero, ya es suficiente. Te he acosado con más o menos veinte besos seguidos, ¿verdad? Estate quieto, que te contaré lo que ha ocurrido con esto… Eh… ¿Eh?

CABALLERO DISTANTE QUE SE ALEJA: A la orden, señorita.

DAMA, VOCIFERANDO: ¡Paguééééééééé muchoooooo a eseeeeeee señoooooooor de negroooooooo! ¡PARA QUE NOS AMÁRAMOS POR POCO PRECIO Y SIN APORTAR AL ESTADOOOOOOOOOOOOO! ¡VUELVEEEEEEE!

CABALLERO PARÁNDOSE: ¿Sí, dama? ¡Por ti, por todos! ¡Me darééééé la vueltaaaa! Uno, dos, tres, cuatro, cinco,… cuento por ti los pasos del arrepentimiento sincero, esos pas…

DAMA ALEGRE: ¡Cállate! ¡Matémonos a besos y caricias ya! ¡Mira, la grúa ya viene de la nada con el corazoncito!

CABALLERO: Efuuugh, oh, aaaaaah, oooooh, queeeehh biieeeen, ooooooooh, aaaaah, eeeecks…

DAMA: Cuántos besos, ¿verdad? Mira, te dejaré descansar… que ya viene el corazoncito rosita de la grúa… Lee el guión. Pero estate preparado. ¡Que luego te aplasto de verdad a besos, eh!

TÍO EN CORBATA: ¡Qué felicidad, qué diabluras hacen nuestros efebos…! Pero, ay, todo tiene que tener un final feliz… Llamaré a los servicios… eh… sociales o algo así. Lee el guión. Ah, servicios teatrales.

Del bullicioso Norte, atronadora furgoneta llega. Ruidosos conductores que bajan un gran TELÓN RODANTE con estrépito y lo empujan.

TELÓN RODANTE cojea. Ha perdido una rueda mientras es empujado a la izquierda. Exhibe un mensaje a la vista de todo el mundo, tapando así la escena.

TELÓN RODANTE: Fin.

Dermidos S.L., mi experiencia laboral.

Noviembre 15, 2009 por McManus

Había decidido dejar en otro plano de la realidad mi natural escepticismo nada más despuntar el alba. Y aquel día, ¡justamente!, vagaba confiado por estas callejuelas de Dios. Elemento necesario para que unos niñatos vieran mi planta, vinieran a ofrecerme un papelote mal escrito (de total confianza, je): “KIERES TRABAGO GRATIZ???? BEN A DERMIDOS – FDO LOS DERMIDOS” y vencieran, consiguiendo que yo accediera a transformar insumos en resultados. Hacía de faux oficinista, ¡y hasta ellos me escoltaron, con recios andares, a la oficinita! Me encontraba en una estructura endeble de cartón, empapelada con cristales azulados de pega, y operaba con un IBM PC de 1981 desguazado. Tecleaba para nada, una nada que se traducía a resultados… digamos, visibles a cinco metros.

Vigilantes eran los jefazos de Dermidos, los mismos que me contrataron (en un alarde de originalidad, se llamaban Los Dermidos). Decidieron, aparentemente, rememorar lo que vieron en películas de egipcios. Y Carlo, el mayor de los Dermidos, me pegó fuerte y seco en la espalda con el látigo comunitario de la empresa. Sólo me dijo “¡Trabaja y siéntate!”. ¡Sólo por una nalga que estaba fuera de su sitio natural! Trabajaba mecánicamente, sin razonar. Picando como un tonto. Golpeando aquel teclado IBM. Fuerte. Suave. Con los pies. O la cabeza. Daba igual. Monitor hueco. No funcionaba. CPU aún más huera, tampoco pitaba. Pero ya no me golpeaban. Palmeaban por mi estulticia.

–A LA TARDE…

Oí una charla ultrasecreta en voz ultraelevada, ¡cómo largaban aquellos Dermidos sobre el percal…! Farsa, farsa. ¡Mi trabajo! ¡Arruinado! Nada me iban a pagar. Lo ESCUCHÉ. ¡Razoné! Corrí a una velocidad diabólica por la “puerta de emergencia”, un hueco mal recortado. Seguían parlamentando, ¡qué casualidad! ¡qué bendita casualidad que duraran tanto, hasta el momento en el que me traje a mi mercenario samurái, traído del Japón Feudal gracias a mi máquina del tiempo y a unos cuantos maravedíes de mentira que guardaba en mi choza! Yo chapurreaba japonés, el justo como para enviar al guerrero a matar a aquellos criajos dermidos. La oposición al látigo, que escasa guerra dio, era una poderosa katana, posiblemente forjada por un gran maestro de aquella época.

Más por machotes no dejaban de ser frágiles cuerpos humanos. Cayeron con suma facilidad (una docena de cortes intensos, nada más). Quizás habría que agregar que… murieron. Y la sede de Dermidos quedaba para el arrastre tras algún corte extra. Se iba a acabar aquel intento de barrio financiero en el solar más grande de mi barrio. Volví a casa. Envié cordialmente al samurái a su época. Y vi que debía remachar el verdadero trabajo: quemar aquella defectuosa sede que nunca se debió haber construido, ¡las simples bravuconadas de estudiantes que recolectaban “Suficientes” en Tecnología! Efectuado. Mucho calor me dio, quizás demasiado. Y escapé pronto. A la mañana siguiente, parecía tomar consciencia de su condición de fuego fatuo hasta que un simple camión de bomberos le hizo callar.

Bah, ellos me subestimaron. Jugaron con mis ilusiones. Que jueguen ahora en el Infierno.

¡Múgica es nintendero!

Noviembre 2, 2009 por McManus

Del discurso de Enrique Múgica, presentando un estudio monográfico sobre los centros de protección de menores con problemas de conducta y en situación de dificultad social:

A los efectos del presente informe, consideramos menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social a quienes, como consecuencia de alteraciones psíquicas y de inadaptación al entorno familiar y educativo en el que se desarrollan, pueden llegar a provocarse daños a sí mismos, o vulnerar los derechos de otras personas. Es importante esta precisión, para aclarar, Señorías, que los menores a los que se refiere nuestro informe no son delincuentes, ni están cumpliendo por tanto medida alguna de reforma en el marco de la jurisdicción penal. Las leyes autonómicas, cuando contemplan esos trastornos y alteraciones, utilizan expresiones muy diversas, tales como “conductas de alto riesgo social”, o “ menores con problemas de conducta” o “con conductas inadaptadas”. En unos casos, se pone el acento en la conducta antisocial del menor y, en otros, en la situación de dificultad social que les rodea.

En los renglones centrales, exactamente la posición de poder de Nintendo en su sector, Múgica va soltando disimuladamente la bomba: Nintendo. Es un golpe indirecto de bajísima potencia dirigido claramente al sector juvenil, a aquel grupúsculo maleable que se duerme con estos discursos kilométricos de elevada estrofa. Decían nuestros contemporáneos que hay que mezclar anárquicamente periodismo con opinión para un mayor compromiso, así lo haremos: ¿Alguien lo duda? ¿Quién vigila al que nos defiende como pueblo unificado y siempre presto a ser manipulado…? ¿Nintendo, una empresa de mayúsculo tamaño…? ¿La que arroja billetes a todo Dios mediante Griterío Infernal, incluso al mismísimo Defensor del Pueblo, con tal de desacreditar al Ordenador y Mente Maravillosa del Mundillo Real?

Decidan, mentes galácticas para las cuales el New World Order no ha encontrado cerrojazo.

El balompié, nuevo elogio del salvajismo

Octubre 2, 2009 por McManus

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Opino que una amplísima generalidad de los futbolistas, salvo unas generosas excepciones que demuestran tener un racionio exageradamente superior al de la mayoría de los humanos, tienen una pobrísima mente, muy cercana a la del típico animal salvaje. Recibieron débiles duchas educativas en las tierras sin colonizar hasta que pusimos nuestros pies pero fue un poco tarde. Se imbuyeron muy poco del conocimiento elemental y de las estructuras educativas del Imperio Británico, conditio sine qua non para poder suspirar, respirar y aliviarse en este nuevo mundo de esparcimiento excesivamente intelectual. Ellos apenas lo saben. Pese a nuestros esfuerzos, creen que podrán engendrar un número de generaciones inconcebibles para nuestras mentes. Ya hemos visto sus tendencias a refocilarse con la destrucción de huesos ajenos -futbolistas inocentes y cultivados-, quizás en un intento por recordar a sus antepasados más lejanos e irracionales (verbigracia, el Australopithecus anamensis).

Correrían, en teoría, peligro de extinción, pero no va a pasar así. Tamaño panorama se debilita debido a las intensas presiones y radiaciones sociales que emitimos continuamente desde nuestro Glorioso Imperio cada uno de sus integrantes. Deberían darnos gracias por no rasgar sus camisetas cada dos por tres. Deberían recordarnos cada hora de sus tristes vidas. Drenthe. Wellington. Daniel Alves. Roy Keane. Pepe. Roberto Carlos. Bogarde. Todos ellos, apologistas del nuevo salvajismo humano. Que se metan voluntariamente en los alegres y floridos campos de reeducación que hemos edificado en Glasgow para poder reafirmar sus disminuidas condiciones humanas.

Mi condena más firme al mismísimo reglamento de la FIFA y a la estulticia. Mi propuesta más firme: un fútbol en donde circule solamente el balón o lo mismo, pero con filósofos sudando por primera vez.

Apócrifo de algún colonialista británico, fecha indeterminada. Se cree que operó en varios planos temporales.

…y Molyneux habló.

Agosto 21, 2009 por McManus

Desde la Empty Games Exposition, miércoles perdido.

Atroz miércoles, perro espacio vacío en el que nos hallamos. Sin nada, sin nada, ay. Esa maldita caja gigantesca con paredes blancas nos atoisga de aburrimiento. ¿Pero esto no era una feria de videojuegos, un antro maldito en donde hallar pantagruélica diversión hasta que las forzadas caricias de los agentes de seguridad nos devolvieran a la realidad con un seco: “Esto va a cerrar, lo siento”? ¿Y estos ridículos pases de prensa molestándonos con sus involuntarios movimientos?

…Y entonces sucedió, ¡oh, condenación! Había mucho menos vacío del que pensábamos. Una consola, la legendaria Phantom, se nos aparecía. Tan realista, tan holográfica… y nada podíamos tocar, cada uno de sus costados lo atravesábamos con fatua decepción. A la derecha, hombre calvo caminando nerviosamente. Hacíamos memoria. Verdad, una conferencia iba a empezar y se veía en el enorme televisor de plasma el logotipo de LIONHEAD. Orinábamos en los pantalones por obligación, ¡era Molyneux, y debíamos ensuciarnos por mero y artificioso placer!

Junto a las demás sillas de plástico, vacías y limpias, nos sentábamos. Diaspostivas en blanco, salvo un fondo blanco interrumpido por un rudo “BLANK”, el título del nuevo antijuego por excelencia. Un juego sin líneas de código, totalmente centrado en la autoparodia desde conferencias y en el gasto de propaganda fútil. Mirábamos con fruición blanco y más blanco, mientras oíamos a cierto calvo, que empezaba a ser desconocido, pronunciar boberías que capturábamos de vez en cuando. “Revolucionario”. “Asombroso”. “El jugador salivará”. Perlas para rellenar un cuaderno y reírse en casa.

Dejamos de prestar atención a tanto blanco. Redescubrimos a ese calvito, ¡el gran vendedor de crecepelo Peter Molyneux! Abrimos el oído. Nos volvimos más atentos y creamos una capa de saliva en nuestros trajes. Qué bien nos engañaba… qué bien divagaba… Ay, el maldito remate final a modo de profeta: “Y en verdad os digo que no será otro regüeldo más del videojuego, sino armonía virtual llena de polígonos y con el mojo de la diversión incluido”, sentenció Molyneux. Y terminamos por cagar, amén de eyacular. Escroto e intestinos quedaron completamente vacíos, ¡ay! ¡pero él habló, el antijuego queríamos para ya! Y pudimos perfumar muy bien esta exposición como remate final.

A casa volvimos, detenidos por exhibicionismo e intento de asesinato en el metro con un pantalón como arma química letal. Jobar con el Molyneux ése.

Excusario de junio.

Junio 21, 2009 por McManus

Don Ramírez, de Linares, nos envía esta excelente excusa. Y entre varias que nos enviaron ciudadanos de toda España, la escogimos inmediatamente como la ganadora.

La Mafia Calabresa, mediante cuatro fornidos y nada honrados campesinos italianos, se llevó mis deberes realizados con exorbitante esfuerzo, querida profesora. Como puede ver en mi tersa e inmaculada piel hasta límites insospechados, no se personaron en mi casa pero me empujaron y me emplearon como saco para probar sus puños y puñales. Todo ello ocurrió de mentira, a la vez que me sentaba plácidamente en mi sofá, mutilando todas mis voluntades para abrir esa mochilita. Repito, ¡me hicieron mucho daño! ¡Buaaaa! ¡Quiero dibujar una lágrima en mi jeta de mentiroso!

Etimología del día.

Mayo 5, 2009 por McManus

Hoy hablaremos de la curiosa etimología de la palabra maremoto.
Mare-moto: Madre como moto.

En primer lugar, nos ocuparemos de la palabra “madre” en términos lingüísticos e históricos. Nótese que la palabra “mare” significa madre en andaluz, lenguaje representativo de una cultura que veía al Agua, en especial el Mar, como la Madre que nos amamantaba. Aquella cultura tiene escasa representación hoy en día, pero perdura en nuestra lengua con términos como el que reseñamos.

Ahora hablemos de la otra parte, “moto”, presente tanto en la cultura andaluza como en la castellana. Conocemos la expresión castiza “ponerse como una moto”, que significa excitación. En aquella unión de palabras, se sobreeentiende que “mare” y “moto” juntas representan a la Madre Agua excitada y de ello deriva el significado actual: ola gigantesca y violenta. Aparte, hay que hacer una pequeña referencia cultural sobre la moto en nuestra sociedad: a menudo significa desenfreno y rabia. Y una ola gigante y desbocada cumple muy bien con dichos significados.

Resumiendo, maremoto es un concepto muy andaluz y bastante paradójico pues bien se sabe que esas olas no suelen caer por estas tierras, sino en otros lugares.

Fusilamiento teatral.

Abril 11, 2009 por McManus

Y detrás del telón rojo, un fusilamiento de los buenos… Se oye el disparo sincero del Teniente Antonio Coronel. Cae mal bicho… Sangre es real y tan roja como sus repelentes ideas… Ese chico, llamado Juan Valerio, ha dejado de latir… Se abre el telón. Tal escena ha ocurrido, es real… Pedimos aplausos, espectadores… ¡Con qué intensidad, del primer al último asiento, baten las palmas estos bellos, castos y muy españoles mozos! …Les doy las gracias, me despido…

Transcripción inconexa y confusa de un comentarista del Teatro Real de Castellón, en 1941, cuando se permitían las ejecuciones públicas más inverosímiles en la gris España de Franco.