Oh, bienvenida no bienvenida.

Noviembre 29, 2008 por McManus

Y ahí estaba yo, en la vera del camino pisando matojos de hierbas y flores bellas, moviendo lentamente mi magullado brazo hasta gesticular algo parecido a un saludo a la vez que decía “Hola” sin empleo alguno de sentimientos. Naturalmente, quería saludar a una página web con flacas piernas de dibujo animado, sonrisa falsa y ojos saltones graciosos que paseaba por ahí. Pero ella me ignoró, diciéndome, con los ojos absortos en alguna parte de mi cuerpo, un seco “No, gracias. Ya tengo una bienvenida”. Y se fue por allá… pensando en no encontrarme nunca.

Pues bien, la encontré en otra parte, Dinamarca, y pinté en su cuerpo una segunda bienvenida, completamente redundante e innecesaria. Pero había que hacerlo por mera diversión. Saqueé, por la fuerza, su tarjeta de identificación y pude saber que tenía un nombre estrafalario, “Absurdo de Espuma” y no contaba con número de identificación propio. Es más, me escandalicé con aquella tarjeta de cartulina mala que decía “Caballeros de la Justicia y la Luz” y sólo tenía el nombre, nada más.

Me fui, triunfante, tras ese acto innecesario que realicé por perder el tiempo. ¡Por fin una web que tiene dos bienvenidas!, pensé. Me froté las manos y me fui a ese horizonte en donde todos los buenos desaparecen sin más… para siempre.

Escenas del Neoposmodernismo: La misma cruenta matanza.

Noviembre 21, 2008 por McManus

Aquel individuo relativo, ataviado con una sotana a la cual se han incorporado variados emblemas en favor de la legalización de la dinamita y con un collar de brujo místico de alguna sociedad lejana -tenía el torso descubierto, sin camisas ni camisetas-, quería asesinar a la Virgen de Bautista brutalmente dando mucho más que dos pasos y exhibiendo parte de su brazo ante dicha futura víctima, nunca aterida de miedo en todo momento… eso era su ensoñación, camuflada como planificación rigurosa, basada en los preceptos del hiperrealismo que tenía retenidos en su acertado cerebro.

Realidad relativa, con la misma vestimenta. La escena el jueves noche era ridícula. Una cabaña vacía y completamente abandonada abierta de noche, un muchacho dando pasos atropelladamente y un brazo extendido que decidió actuar contra una figura bajita de la Virgen de Sucre, presente y de madera. El arma del crimen, un cuchillo con un filo realizado a base de semillas de sésamo pegadas. Aquel día, el dueño de dicha cabaña siguió soñando en el aire, el filo del cuchillo se rompió y la figura, a priori víctima criminal, sólo se movió 2 centímetros.

Dicho muchacho se marchó del lugar dando pasos atrás y sin dejar de repetir “¡todo es relativo!” para caerse hacia abajo en el pozo abandonado y con poca agua, momento en donde un buen y repetitivo protagonista de historias épicas debía ser devuelto a la realidad.

El Soberano

Noviembre 13, 2008 por McManus

Ahí está un individuo, Él, bajo, rechoncho y con unas botas de metal. La silla más cómoda de la Nación le ha sido concedida por derecho divino. Ahora mismo está como siempre, ordenando a sus bellas criadas a traerle criadillas de res con salsa de mostaza a la antigua, recubierto por encima con mermelada de frambuesa de la mejor calidad y caviar de beluga rusa. Se retira a sus aposentos, cerrando bruscamente uno de tantos enormes portones de hierro que adornan su Real Palacio.

En otro día, perteneciente al pasado cercano, El Gran Soberano tropezó con una escoba e inmediatamente mandó despedir a una de tantas criadas suyas, realizando por el camino su crítica poco fundamentada a algunos opositores políticos que “ensuciaban” su feudo. Y dos minutos después, en una reunión con sus hombres de confianza, su voz sobresalía sobre las demás. Y el Reino volvía a funcionar de pena una noche más.

¡Aprenda de nuevo el dichoso abecedario!

Octubre 31, 2008 por McManus

Y estaba el Ser Supremo en su butaca, fumando en pipa. Había aprendido muchas cosas de los vulgares seres humanos y gozaba con ellas. Decidió señalar al azar por todo el mundo. Unos cuantos humanos específicos, hasta el momento inanimados y sin vida aparente, fueron los elegidos como sujetos de pruebas para sus nuevas historias absurdas, con el abecedario como telón de fondo. Perdieron toda su cordura en el intento y jamás volvieron a ser los mismos…

En algo más pensó la entidad divina, contrató a un narrador que podía relatar al mismo tiempo tanto el meterse en la piel del protagonista de turno como relatar su dolorosa caída de forma omnisciente. Y decidió publicitar esta cosa como un proyecto de aprendizaje del abecedario, dando sentido así al título de esta narración de carácter didáctico.

A
“Estás invitada a la fiesta,… lata vacía… Eh…”

El sujeto de pruebas A jamás pudo separar la fiesta de su alma, aún cuando estaba en su chabola decorada con cartones, piezas del chatarrero y algo de tela.

B
“Como tu mamá, te digo que dejes de morder este pez”.

El sujeto de pruebas B, una fémina de cuarenta y dos años, obvió la existencia de su hijo mientras contemplaba el juguete de la película “Tiburón”, propiedad del vástago desde su último cumpleaños.

C
“¡A ver, ladrillo! ¡Atente a mis preceptos democráticos, que llevo 9 años gobernando a rucios como vosotros!”.

El sujeto de pruebas C gobernó durante 12 años una casa en ruinas desconociendo que podía ser presidente del Gobierno.

D y E
-¡Tus espadazos podrían cortar el aire, Douglas!
-¡Adam! ¿Sabes que necesitas sodio o lo que sea para tu escudo?

Ambos sujetos de pruebas, D y E, consiguieron coincidir en el espacio y el tiempo, pero tuvieron mala suerte. Cayeron en la época del Imperio Romano, siendo enviados al Coliseo en calidad de gladiadores para que el pueblo romano pudiera disfrutar de los sudores de estos prometedores periodistas que trabajaban de becarios en algún periódico de mala muerte.

F

“Es usted fundamentalmente hermosa, señorita María”.

El sujeto de pruebas F vivió una vida absolutamente vulgar, sólo alababa a las chicas realmente bellas hasta que, después de su alabanza número cuatro, cayó en una alcantarilla y murió en el acto.

G

“¡Hombre! ¿Cómo estás? Dale al “leer más”, ¡resalao!”.
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Caída de un coloso.

Octubre 18, 2008 por McManus

Si mi cordura no me falla, en aquel momento presenciaba un bello atardecer sin lluvias de fuego; todo era normal y mis posaderas estaban reposando en la enésima colina tranquila con verdor incluido, salvo por unos molestos pisotones rutinarios que se oían desde una gran distancia. A lo lejos, observaba una aldea débilmente amurallada y montones de sombras humanas algo veloces que yo veía como pequeñas hormigas con los brazos en alto. Huían de una amenaza que aparecía ante mis ojos con sólo girar un poco mi cabeza a la derecha.

Era un coloso, que a lo lejos, no parecía tan grande. Moviendo a duras penas la cabeza y con unas manchas marrones por algunas partes de su cuerpo, el monstruo contemplaba la pequeña aldea. En aquel momento intuí, como así lo confirmaron los relatos sobre el Coloso Mecánico que leí posteriormente, que estaba obedeciendo a unas órdenes preestablecidas ante ciertas reacciones. Tomó la aldea como enemiga y, poco después, la bestia gritó de manera estentórea y con una clara intención amedrentadora.

La reacción no podía quedarse así. También incluía dar un paso, cosa fácil para un individuo sin nombre que campeaba por el mundo como yo pero difícil para un monstruo de muchas toneladas. Le vi levantar una pierna de manera muy forzada, mientras seguía con sus gritos llenos de fuerza y rabia. De repente, se le cayó una pieza negra desde su rodilla. En este preciso instante, observé en directo su más cruel caída tras aterrizar su pie derecho en la hierba, cuando el apoyo le falló y perdió el equilibrio. Un enorme ruido seco y una posterior estampa nueva del cielo, con pájaros volando a todas direcciones sin orden ni concierto fue lo que ocurrió, simplemente.

Para entonces ya no notaba presencia de personas en la aldea ni en los alrededores. Tumbado en el suelo, a pocos metros de la aldea, el coloso caído seguía gritando sin parar. “Una zona silenciosa menos”, pensé mientras me marchaba a otro sitio para ver más miserias de la Era Mecánica en nuestro mundo.

El señor que reunía a las cucarachas ante su televisor para hacer felices a los niños de la ciudad estándar #483.

Octubre 14, 2008 por McManus

1. En una complicada operación de limpieza del armario tras años recibiendo con alegría a toda clase de inmundicia, el señor mayor de 38 años halló muchos ejemplares de cucaracha europea. Entonces el corazón del hombre se volvió muy tierno y adquirió una deuda con la moral.

Y él, tan bueno que era, ayudó a su moral. Las reunió ante el televisor, que emitía una serie de dibujos animados de Pacman y su horrenda música realizada a base de cucharas pegándose con latas. Los animalitos negros contemplaban con indiferencia esa pantalla brillante y ruidosa. Inmediatamente se movieron de su sitio y corretearon por donde les daba la gana, provocando el caos y el desconcierto lógico.

2. -¡Guau! ¡Lápices de colores! -dijo Juan muy pensativo-.
-¡Una pelota! -dijo María frunciendo fuertemente el ceño-.

Un diálogo entre dos niños, con elevados indicios de sabiduría, y sin que se miren a las caras. Toda una novedad. Están jugando en la arena, contemplando con total felicidad sus nuevos enseres que les aportarán interminables momentos de diversión.

Más niños en la arena. No paran de juguetear, se contactan y entonces surge la tormenta de ideas en pos de una diversión más activa…

-¿A qué no me pillas?
-¡Ja, ja, ja!
-¡Eres lento!
-¡Te chinchas!

Y así se forma una mañana muy feliz en el muy tranquilo parque de un barrio tópico.

Phalanx y sus oscuras intenciones de desconcertar a la gente.

Octubre 10, 2008 por McManus

Kemco, ya hace un considerable rato, decidió vender una de sus trastadas en el mercado norteamericano con un notable elemento diferenciador. Trató de conspirar contra parte de la Humanidad, haciendo que jamás vieran las cosas de la misma manera a partir de cierto momento. Antes de este hecho estuvieron en la cola 607 aspirantes que luchaban por un mundo con más desconciertos* tales como que un informe laboral se entregara al modo de una trastada llena de palabras para el regocijo y el ocio propio, que se condujera con una mano por un Planeta Tierra mejor, que los papeles tuvieran tres caras, etc…

¿Cuál fue el gran mérito de Kemco, contratando a algún guitarrista para que protagonizara una simple caja de cartón perteneciente a un juego de cacería espacial? Ser otro luchador revolucionario raso por el Gran Desconcierto Del Planeta Tierra y estar en una aburrida lista más para figurar junto a despropósitos desconocidos, como El Señor Que Reunía A Las Cucarachas Ante Una Tele Con La Serie De Pacman para ayudar a los infantes de Bremen.

Afortunadamente, no ocurrió absolutamente nada. ¿O sí?

*Recordad, mazapanes. ¡La gente jamás debe tener claras las cosas! ¡Debe vivir entre los desconciertos que diseñemos nosotros!

Ha sucedido en la casa estándar número 596…

Octubre 6, 2008 por McManus

Un individuo de unos 40 años, con barba de tres semanas, una bolsa de ganchitos repleta de grasa a su derecha, una tripa asomando rebelándose contra la autoridad de la Camiseta Que Lo Censura Todo, cómodamente sentado en el sofá, con su mujer encargándose de las tareas caseras y el hijo jugando a los dinosaurios, y que no tenía ganas de moverse, hizo el mayor esfuerzo físico de sus últimos años. Cogió el mando de la televisión, puso las noticias, encontró su bufanda con el escudo del Real Madrid a la izquierda del sofá y, al ver cierta noticia sobre el Gran Colisionador de Hadrones, gritó de manera atronadora a la vez que agitaba el objeto que acababa de encontrar: “Oé, oé, ¡El LHC ha petado! ¡Jódete! ¡Científicos de pacotilla! ¡Seguro que yo lo hago mejor!”. Después, se observó un silencio sepulcral en toda la casa. El hombre seguía mirando la tele, asumiendo el papel de un vegetal. Contemplaba las siguientes noticias, como el conflicto de Israel y Palestina, con la curiosidad de una lechuga atacada por plagas variadas.

El verdadero origen del Pilates.

Octubre 2, 2008 por McManus

Calle céntrica de Madrid, a las 10:45 de una mañana estándar de 2005.

-Hola, soy un robot venido del futuro -dijo un ser metálico penosamente colgado de una alcantarilla en obras, en la escalerilla-. Llego para joderos con eso del Pilates.

Miles de personas caminaban, algunas se chocaban y poquísimas tenían el valor de pronunciar “perdón”. El robot buscaba cómo arreglar sus daños y así poder volar huyendo de la mirada estupefacta de los operarios de la alcantarilla. Voló a gran velocidad. Hizo oír a todos los presentes lo siguiente, “Pilates, pilates, pilates… ¡mola, ven ya!”. Pasaba cerca de una oreja humana, largaba algo y repetía la operación.

Sólo a algunos, con cara de emprendedor, se les contó la cruel verdad. Éstos acabarían por extender el fenómeno del Pilates en España y añadir una palabra más al vocabulario popular.

Calle céntrica de Madrid, a las 10:45 de una mañana estándar de 2006.

El servicio municipal de reciclaje de individuos se congratula de repetir una escena igual con matices, como una perfecta y anodina charla ejemplo que se reproduce sin parar.

-¿Has oído hablar del Pilates? Eso que se anuncia mucho.
-¡Sí! ¡Debe molar! ¿Nos apuntamos ya?
-¡Vale!

El Terrible Apocalipsis Cani con fuego, rocas, barro y todo eso… oh, son sólo cuatro capítulos.

Septiembre 30, 2008 por McManus

[...Capítulo 6 del libro del Apocalipsis Cani...]

Bah, otra estatua que se mueve. Sí que se aburren, desde luego.

Y eR_kIyO_jItAnUkOoOo aprendió mucho en el curso de formación profesional de magia blanca. Llegó a marzo, a la época de las prácticas con todo aprobado tras pelear a brazo partido por el título de la ESO, con tres profesores en el hospital que daban buena cuenta de su increíble habilidad para el combate cuerpo a cuerpo.

Probó el conjuro “Muévete, pedrusco” con una estatua de alguien subido a un caballo que residía en un parque céntrico de la capital. Entonces, luces extrañas emanaban de sus manos y el caballo empezaba a moverse con una disciplina de piedra y no se vengaba de su amo, pétreo también.

Ancianos que lo habían visto todo miraban impasibles el acontecimiento que ocurría en Plaza España. Un caballo y su señor yendo por ahí aleatoriamente. Al final tropezaron con un obstáculo de piedra, así que cayeron y se transformaron en miles de piedrecitas. Para aquel entonces, eR_kIyO_jItAnUkOoOo había desaparecido del lugar pidiendo porros en una esquina oscura a una inocente rosa con espinas.

[...Capítulo 11 del libro del Apocalipsis Cani...]

La estadística de escaleras que se caen por influencia de terceras personas se incrementó aquel día…

Un joven de baja estrofa, conocido como un integrante más de una tribu urbana llamada cani, arrea una simple patada sin mucha historia a una escalera. Un cuerpo humano sin posibilidad de reacción, salvo arrear patadas para tratar de vencer al aire, cae y, por casualidades de su vida, conecta la nuca con un cojín en vez del aparato de vídeo que hay al lado, evitando así el primer homicidio voluntario del malhechor, aunque éste se marcha riéndose de manera estentórea. Poco después, el vídeo salta a los medios de comunicación y es retirado por YouTube.

Demasiado tarde. Ha saltado a muchos otros lugares. El culpable es condenado a tres días en una habitación normal de una mansión de lujo. Un castigo demasiado severo, dicen sus padres. Hay protestas multitudinarias por Sevilla reclamando la libertad del recluso argumentando que está injustamente encerrado en una habitación terriblemente opresora con camas de 3.000 €, ordenadores muy caros, el mejor aire acondicionado del mundo y 112 metros cuadrados de tamaño.

El malhechor es bueno, buenísimo para ellos. Asociaciones de defensa al menor piden que el castigo para jóvenes como ésos, sufridores de tal brutal represión, sea setenta y cinco minutos en una mansión todavía más grande con una Playstation 2 y el Need for Speed, el Pro Evolution Soccer y el Grand Theft Auto.

Por otro lado, los omnipresentes detractores han solicitado el castigo mediante el método del gancho, consistente en clavar con un gancho gordo el abdomen del malhechor, subir la grúa y dejarlo colgado. Según ellos, sólo hay que esperar un poquito para que la víctima contemple cómo su piel y músculos se desgarran asombrosamente para morir inevitablemente. Por supuesto, la opinión de estos últimos ha sido tachada de fascista y reaccionaria por grupos progresistas.

En estos momentos, después del segundo día de penitencia, tras las reacciones favorables de los partidarios, el delincuente ha sido liberado por la Junta de Andalucía y se le colmará de riquezas. Le pagarán un millón de euros al día.

[...Capítulo 44 del libro del Apocalipsis Cani...]

Hoy una puerta empeoró un poco debido a que alguien le dio un incorrecto uso.

-¡Blam! ¡Blam! ¡VIEJA, CORRE Y MÍRAME! ¿A QUÉ MOLO?

Una señora de 101 años hacía un esfuerzo por acudir a tiempo a la atenta llamada de Juan, que llamaba con los pies empleando movimientos bruscos con la pierna derecha a las seis de la madrugada además de hablar de manera estentórea. Quería enseñar a su bisabuela las alhajas que se había comprado.

[...Capítulo 81 del libro del Apocalipsis Cani...]

Y las asociaciones compraron un nuevo remedio anti-realidad efectivo…

La delincuencia juvenil ha aumentado otro tanto, pero no pasa nada. Las asociaciones siguen describiendo la cultura cani como algo lleno de cordialidad, paz y solidaridad (dibujan una margarita y un corazón en honor a esa tribu urbana). A cinco metros del local en donde se establece una asociación de éstas, Provida joven, otro cani prueba su bazooka reventando un coche en donde viajaba una familia entera hacia Huelva.

Provida joven ha realizado unas declaraciones al respecto: “Sin duda, es otra muestra de la efusividad de nuestra juventud. Quieren expresar que ellos son alegres y creativos, que los adultos reprimimos mucho sus desmanes. ¡Sólo son inocentes personas que quieren mejorar nuestro mundo!”.