Archive for 27 abril 2008

La vida privada de un privador de vidas, Mangolele.

abril 27, 2008

Mangolele, el más terrible, abismal, nefasto, colérico, inepto de todos los dictadores africanos, también se dedica a los sofritos en sus tiempos libres. Ahí le vemos preparando inofensivos huevos con una civilización de cosas fritas. En el momento de romperlos, Mangolele arrebató a un futuro talento de Pollolandia. Ahora se muestra explícitamente delante de nosotros en dos partes, yema y clara.

Caen al elocuente aceite de la sartén, que deja salir a sus pequeñas gotas al exterior dispuestas a morder pieles humanas. La yema está sufriendo y la clara, buscando una manera de huir. Mangolele sólo grita, en pleno éxtasis de ineptitud. Se le ha olvidado el paño para sujetar la sartén sin quemaduras. Unos nuevos habitantes se asientan en la clara del huevo, los Fritos. El dictador ve peligro. Apaga el fuego.

Se dispone a colocar los huevos en un plato, pero tropieza. Y un huevo en pleno calentón alcanza su muñeca. Al día siguiente, usa otra excusa: “Esta cosa es una herida de la guerra de Katanga”. Y gritando a plena voz, consigue de nuevo el favor de todos los ciudadanos de Alto Volta, su país.

La productora de cine vuelve a Inglaterra sabiendo que ha logrado un poco más de Mangolele para satisfacer la demanda de la clase media anglosajona. Ahora están en plena edición de vídeo…

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Wilson, p’alante

abril 12, 2008

Los Wilson. Una familia que conserva una gran tradición. El apuñalamiento traicionero entre ellos. Joyce Wilson III hirió a su padre, Joyce Wilson II, que sólo sonrió. Este pájaro, en otro tiempo, tiró a Joyce Wilson I por un barranco. Este último gritó: ¡Gracias!.

En lo tocante a lo femenino, Laura Wilson sorprendió a su hermana Mary Wilson, en su cumpleaños, con 142 tiros en la espalda con la ametralladora PIG230. Ambas, 5 años atrás, tiraron a su madre a lava ardiendo. En el momento de la caída, a la señora mayor le dio tiempo a articular una oración: “Llamad al dentista chino”.

Entre los más pequeños también hay festín de fresa, digo, de sangre. Maynes Wilson, un chico de 9 años, tiró a su hermano, un bebé, al triturador de basuras. Tres años más tarde, cuando tenía ya 12, fue disuelto por un Wilson del futuro, que aprovechaba para visitar nuestra época. Para ello, usó una pistola de rayos que eliminaba estructuras atómicas.

En el pasado caos hay. En Iowa, Kenny Wilson fue la víctima de un atropello con un Ford Serie T, conducido por Gary Wilson, que incluyó cuchillas variadas en la parte trasera del coche para que impusiera de verdad, ya que la lentitud exasperaba. El Coche Asesino Rudimentario había empezado a imponer su imperio del miedo. Luego mataría a dos palomas y a tres moscas. Bueno, esto no viene a cuento. Nuestro analista, experto para más inri, dice que es el primer atropello de la historia dando marcha atrás. Un poco más adelante en el tiempo, Harry Wilson apedreó a Huxley Wilson. Se había aficionado a las torturas antiguas. Huxley instauró la frase de turno de los Wilson actuales a la hora de morir. Se estrenó con una extravagancia: “¿No tienen franela en tu ejército?”.

¿Y el futuro? ¿Qué es de él? En 2037, un Wilson muere por accidente. Gerry Wilson es atropellado por una anciana que probaba inconscientemente marchas en su coche volador. Los pedazos se reparten por el barrio. 537 km/h no son moco de pavo. La tradición se pierde, sólo observamos una muerte por esto a partir de la segunda mitad del siglo XXI. En 2063, concretamente. Y además de manera torpe. Henry Wilson prueba su revólver del siglo XIX, cargado. Tropieza sin querer. Aprieta el gatillo. El tiro va justo a la nuca de Moix Wilson, que muere en el acto. En 2110, el último de los Wilson viaja por siempre a la Prehistoria a disfrutar con los seres humanos de antaño.

El Lord

abril 3, 2008

Merodeaba por el edificio.

En una esquina, nada.
En otra, igual de nada.
En la segunda otra, decepción.
En la última, un papel insignificante.

Contenía información poco valiosa.

Era una fotocopia extraña. Toda la acción de los últimos minutos de su vida era relatada con claridad en ella. Abajo había algo misterioso.

¿Había visto fantasmas ese Lord? No, y más tras ver lo de abajo. Era tangible. Había nacido este blog. Extrañamente dejó el edificio y se puso a verlo en su cómodo hogar.