Archive for the ‘El periódico de (casi) todas las mañanas’ Category

Opinión. ¿Estamos destapando uno de los mayores crímenes del Estado?

mayo 15, 2008

Sí, Chanquete no ha muerto. Lo ha hecho un copo de maíz ayer. Esta noticia ha supuesto un bombazo. Pero nada nuevo ha ocurrido en nuestros hogares. Cada día, millones de familiares matan copos de maíz para satisfacer sus paladares mañaneros. Lo que ha ocurrido es que el Gobierno no quería destapar esto, por proteger a Kellog’s -empresa nada honesta que pare a copos para encerrarlos luego y promover batallas con los dientes del populacho-.

Pero hoy se ha visto obligado. Ha tenido que salir Paco al balcón de la Moncloa para declarar que no es nada, que es sólo una anécdota. Sin embargo, la maquinaria ya está en marcha. No se detendrá ante nada.

Supondré que este ruido que se ha generado entre la opinión pública servirá para una atenta reflexión de cinco segundos. De hecho, los rumores dicen que Xavier Collin, ministro de Sanidad, está promoviendo una ley para que comer copos de maíz sea tipificado como delito en el Código Penal.

Y las ventas de Kellog’s han caído en un 3,75% ayer. Que empiece la fiesta, muchachos. Poned los altavoces a todo volumen, que podemos hacer algo para cambiar esta sociedad.

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Un copo de maíz ha muerto

mayo 15, 2008

A la temprana edad de tres días, ese ser entrañable fue arrojado a la leche caliente por un desaprensivo, que anteriormente le sacó de una caja de cereales a rastras. Digamos que la vida del copo fuera de su hábitat natural fue como una tortura lenta. Se adaptó relativamente bien a la leche, pero luego se ablandó y gritó horrorizado.

En ese infierno, su agonía se callaba poco a poco. La evidencia era aplastante, los 35 grados de la leche le quitaban poco a poco la vida. Al final murió del todo y pasó al molar derecho de quien tomaba este desayuno. Sus restos ahora serán comidos por las bacterias estomacales, tras ser triturado por la increíble potencia de la dentadura humana.

El individuo responsable de tal acción, T.M.C, sigue en libertad. Nadie le ha detenido aún. Ni lo harán, desde luego. Todo se reduce a una expulsión del copo de maíz, que andará por las cloacas en forma de minúsculas partículas, viviendo entre excrementos.