Dermidos S.L., mi experiencia laboral.

noviembre 15, 2009

Había decidido dejar en otro plano de la realidad mi natural escepticismo nada más despuntar el alba. Y aquel día, ¡justamente!, vagaba confiado por estas callejuelas de Dios. Elemento necesario para que unos niñatos vieran mi planta, vinieran a ofrecerme un papelote mal escrito (de total confianza, je): “KIERES TRABAGO GRATIZ???? BEN A DERMIDOS – FDO LOS DERMIDOS” y vencieran, consiguiendo que yo accediera a transformar insumos en resultados. Hacía de faux oficinista, ¡y hasta ellos me escoltaron, con recios andares, a la oficinita! Me encontraba en una estructura endeble de cartón, empapelada con cristales azulados de pega, y operaba con un IBM PC de 1981 desguazado. Tecleaba para nada, una nada que se traducía a resultados… digamos, visibles a cinco metros.

Vigilantes eran los jefazos de Dermidos, los mismos que me contrataron (en un alarde de originalidad, se llamaban Los Dermidos). Decidieron, aparentemente, rememorar lo que vieron en películas de egipcios. Y Carlo, el mayor de los Dermidos, me pegó fuerte y seco en la espalda con el látigo comunitario de la empresa. Sólo me dijo “¡Trabaja y siéntate!”. ¡Sólo por una nalga que estaba fuera de su sitio natural! Trabajaba mecánicamente, sin razonar. Picando como un tonto. Golpeando aquel teclado IBM. Fuerte. Suave. Con los pies. O la cabeza. Daba igual. Monitor hueco. No funcionaba. CPU aún más huera, tampoco pitaba. Pero ya no me golpeaban. Palmeaban por mi estulticia.

–A LA TARDE…

Oí una charla ultrasecreta en voz ultraelevada, ¡cómo largaban aquellos Dermidos sobre el percal…! Farsa, farsa. ¡Mi trabajo! ¡Arruinado! Nada me iban a pagar. Lo ESCUCHÉ. ¡Razoné! Corrí a una velocidad diabólica por la “puerta de emergencia”, un hueco mal recortado. Seguían parlamentando, ¡qué casualidad! ¡qué bendita casualidad que duraran tanto, hasta el momento en el que me traje a mi mercenario samurái, traído del Japón Feudal gracias a mi máquina del tiempo y a unos cuantos maravedíes de mentira que guardaba en mi choza! Yo chapurreaba japonés, el justo como para enviar al guerrero a matar a aquellos criajos dermidos. La oposición al látigo, que escasa guerra dio, era una poderosa katana, posiblemente forjada por un gran maestro de aquella época.

Más por machotes no dejaban de ser frágiles cuerpos humanos. Cayeron con suma facilidad (una docena de cortes intensos, nada más). Quizás habría que agregar que… murieron. Y la sede de Dermidos quedaba para el arrastre tras algún corte extra. Se iba a acabar aquel intento de barrio financiero en el solar más grande de mi barrio. Volví a casa. Envié cordialmente al samurái a su época. Y vi que debía remachar el verdadero trabajo: quemar aquella defectuosa sede que nunca se debió haber construido, ¡las simples bravuconadas de estudiantes que recolectaban “Suficientes” en Tecnología! Efectuado. Mucho calor me dio, quizás demasiado. Y escapé pronto. A la mañana siguiente, parecía tomar consciencia de su condición de fuego fatuo hasta que un simple camión de bomberos le hizo callar.

Bah, ellos me subestimaron. Jugaron con mis ilusiones. Que jueguen ahora en el Infierno.

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¡Múgica es nintendero!

noviembre 2, 2009

Del discurso de Enrique Múgica, presentando un estudio monográfico sobre los centros de protección de menores con problemas de conducta y en situación de dificultad social:

A los efectos del presente informe, consideramos menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social a quienes, como consecuencia de alteraciones psíquicas y de inadaptación al entorno familiar y educativo en el que se desarrollan, pueden llegar a provocarse daños a sí mismos, o vulnerar los derechos de otras personas. Es importante esta precisión, para aclarar, Señorías, que los menores a los que se refiere nuestro informe no son delincuentes, ni están cumpliendo por tanto medida alguna de reforma en el marco de la jurisdicción penal. Las leyes autonómicas, cuando contemplan esos trastornos y alteraciones, utilizan expresiones muy diversas, tales como “conductas de alto riesgo social”, o “ menores con problemas de conducta” o “con conductas inadaptadas”. En unos casos, se pone el acento en la conducta antisocial del menor y, en otros, en la situación de dificultad social que les rodea.

En los renglones centrales, exactamente la posición de poder de Nintendo en su sector, Múgica va soltando disimuladamente la bomba: Nintendo. Es un golpe indirecto de bajísima potencia dirigido claramente al sector juvenil, a aquel grupúsculo maleable que se duerme con estos discursos kilométricos de elevada estrofa. Decían nuestros contemporáneos que hay que mezclar anárquicamente periodismo con opinión para un mayor compromiso, así lo haremos: ¿Alguien lo duda? ¿Quién vigila al que nos defiende como pueblo unificado y siempre presto a ser manipulado…? ¿Nintendo, una empresa de mayúsculo tamaño…? ¿La que arroja billetes a todo Dios mediante Griterío Infernal, incluso al mismísimo Defensor del Pueblo, con tal de desacreditar al Ordenador y Mente Maravillosa del Mundillo Real?

Decidan, mentes galácticas para las cuales el New World Order no ha encontrado cerrojazo.

El balompié, nuevo elogio del salvajismo

octubre 2, 2009

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Opino que una amplísima generalidad de los futbolistas, salvo unas generosas excepciones que demuestran tener un racionio exageradamente superior al de la mayoría de los humanos, tienen una pobrísima mente, muy cercana a la del típico animal salvaje. Recibieron débiles duchas educativas en las tierras sin colonizar hasta que pusimos nuestros pies pero fue un poco tarde. Se imbuyeron muy poco del conocimiento elemental y de las estructuras educativas del Imperio Británico, conditio sine qua non para poder suspirar, respirar y aliviarse en este nuevo mundo de esparcimiento excesivamente intelectual. Ellos apenas lo saben. Pese a nuestros esfuerzos, creen que podrán engendrar un número de generaciones inconcebibles para nuestras mentes. Ya hemos visto sus tendencias a refocilarse con la destrucción de huesos ajenos -futbolistas inocentes y cultivados-, quizás en un intento por recordar a sus antepasados más lejanos e irracionales (verbigracia, el Australopithecus anamensis).

Correrían, en teoría, peligro de extinción, pero no va a pasar así. Tamaño panorama se debilita debido a las intensas presiones y radiaciones sociales que emitimos continuamente desde nuestro Glorioso Imperio cada uno de sus integrantes. Deberían darnos gracias por no rasgar sus camisetas cada dos por tres. Deberían recordarnos cada hora de sus tristes vidas. Drenthe. Wellington. Daniel Alves. Roy Keane. Pepe. Roberto Carlos. Bogarde. Todos ellos, apologistas del nuevo salvajismo humano. Que se metan voluntariamente en los alegres y floridos campos de reeducación que hemos edificado en Glasgow para poder reafirmar sus disminuidas condiciones humanas.

Mi condena más firme al mismísimo reglamento de la FIFA y a la estulticia. Mi propuesta más firme: un fútbol en donde circule solamente el balón o lo mismo, pero con filósofos sudando por primera vez.

Apócrifo de algún colonialista británico, fecha indeterminada. Se cree que operó en varios planos temporales.

…y Molyneux habló.

agosto 21, 2009

Desde la Empty Games Exposition, miércoles perdido.

Atroz miércoles, perro espacio vacío en el que nos hallamos. Sin nada, sin nada, ay. Esa maldita caja gigantesca con paredes blancas nos atoisga de aburrimiento. ¿Pero esto no era una feria de videojuegos, un antro maldito en donde hallar pantagruélica diversión hasta que las forzadas caricias de los agentes de seguridad nos devolvieran a la realidad con un seco: “Esto va a cerrar, lo siento”? ¿Y estos ridículos pases de prensa molestándonos con sus involuntarios movimientos?

…Y entonces sucedió, ¡oh, condenación! Había mucho menos vacío del que pensábamos. Una consola, la legendaria Phantom, se nos aparecía. Tan realista, tan holográfica… y nada podíamos tocar, cada uno de sus costados lo atravesábamos con fatua decepción. A la derecha, hombre calvo caminando nerviosamente. Hacíamos memoria. Verdad, una conferencia iba a empezar y se veía en el enorme televisor de plasma el logotipo de LIONHEAD. Orinábamos en los pantalones por obligación, ¡era Molyneux, y debíamos ensuciarnos por mero y artificioso placer!

Junto a las demás sillas de plástico, vacías y limpias, nos sentábamos. Diaspostivas en blanco, salvo un fondo blanco interrumpido por un rudo “BLANK”, el título del nuevo antijuego por excelencia. Un juego sin líneas de código, totalmente centrado en la autoparodia desde conferencias y en el gasto de propaganda fútil. Mirábamos con fruición blanco y más blanco, mientras oíamos a cierto calvo, que empezaba a ser desconocido, pronunciar boberías que capturábamos de vez en cuando. “Revolucionario”. “Asombroso”. “El jugador salivará”. Perlas para rellenar un cuaderno y reírse en casa.

Dejamos de prestar atención a tanto blanco. Redescubrimos a ese calvito, ¡el gran vendedor de crecepelo Peter Molyneux! Abrimos el oído. Nos volvimos más atentos y creamos una capa de saliva en nuestros trajes. Qué bien nos engañaba… qué bien divagaba… Ay, el maldito remate final a modo de profeta: “Y en verdad os digo que no será otro regüeldo más del videojuego, sino armonía virtual llena de polígonos y con el mojo de la diversión incluido”, sentenció Molyneux. Y terminamos por cagar, amén de eyacular. Escroto e intestinos quedaron completamente vacíos, ¡ay! ¡pero él habló, el antijuego queríamos para ya! Y pudimos perfumar muy bien esta exposición como remate final.

A casa volvimos, detenidos por exhibicionismo e intento de asesinato en el metro con un pantalón como arma química letal. Jobar con el Molyneux ése.

Excusario de junio.

junio 21, 2009

Don Ramírez, de Linares, nos envía esta excelente excusa. Y entre varias que nos enviaron ciudadanos de toda España, la escogimos inmediatamente como la ganadora.

La Mafia Calabresa, mediante cuatro fornidos y nada honrados campesinos italianos, se llevó mis deberes realizados con exorbitante esfuerzo, querida profesora. Como puede ver en mi tersa e inmaculada piel hasta límites insospechados, no se personaron en mi casa pero me empujaron y me emplearon como saco para probar sus puños y puñales. Todo ello ocurrió de mentira, a la vez que me sentaba plácidamente en mi sofá, mutilando todas mis voluntades para abrir esa mochilita. Repito, ¡me hicieron mucho daño! ¡Buaaaa! ¡Quiero dibujar una lágrima en mi jeta de mentiroso!

Etimología del día.

mayo 5, 2009

Hoy hablaremos de la curiosa etimología de la palabra maremoto.
Mare-moto: Madre como moto.

En primer lugar, nos ocuparemos de la palabra “madre” en términos lingüísticos e históricos. Nótese que la palabra “mare” significa madre en andaluz, lenguaje representativo de una cultura que veía al Agua, en especial el Mar, como la Madre que nos amamantaba. Aquella cultura tiene escasa representación hoy en día, pero perdura en nuestra lengua con términos como el que reseñamos.

Ahora hablemos de la otra parte, “moto”, presente tanto en la cultura andaluza como en la castellana. Conocemos la expresión castiza “ponerse como una moto”, que significa excitación. En aquella unión de palabras, se sobreeentiende que “mare” y “moto” juntas representan a la Madre Agua excitada y de ello deriva el significado actual: ola gigantesca y violenta. Aparte, hay que hacer una pequeña referencia cultural sobre la moto en nuestra sociedad: a menudo significa desenfreno y rabia. Y una ola gigante y desbocada cumple muy bien con dichos significados.

Resumiendo, maremoto es un concepto muy andaluz y bastante paradójico pues bien se sabe que esas olas no suelen caer por estas tierras, sino en otros lugares.

Fusilamiento teatral.

abril 11, 2009

Y detrás del telón rojo, un fusilamiento de los buenos… Se oye el disparo sincero del Teniente Antonio Coronel. Cae mal bicho… Sangre es real y tan roja como sus repelentes ideas… Ese chico, llamado Juan Valerio, ha dejado de latir… Se abre el telón. Tal escena ha ocurrido, es real… Pedimos aplausos, espectadores… ¡Con qué intensidad, del primer al último asiento, baten las palmas estos bellos, castos y muy españoles mozos! …Les doy las gracias, me despido…

Transcripción inconexa y confusa de un comentarista del Teatro Real de Castellón, en 1941, cuando se permitían las ejecuciones públicas más inverosímiles en la gris España de Franco.

Españeando, el documental. Capítulo 3 – Jonás, el hombre que pinta todos los graffitis de España.

marzo 29, 2009

Con cámara en ristre, el señor McNamara va cansándose a pasos agigantados por las aceras de Madrid. Yo, en la misma tesitura que mi compañero de cámaras, me cuesta sostener la libreta a la vez que jadeo de vez en cuando y empiezo a sudar a mares. De repente, conocemos en plena faena a un hombre junto a una sección del canal de Isabel II que es nuestra bendición y que dará sentido a este capítulo. Tras un rápido diálogo, dice ser el chaval que hace todas las pintadas de España y tiene nombre, como todos, Jonás, aunque insiste en que debemos eliminar la, según él, molesta tilde de su nombre que le haría, en teoría, gastar más dinero en aerosoles.

Abandona su trabajo a medias sobre una sección del canal de Isabel II y nos enseña uno de sus primeros trabajos; una mala pintada en un edificio residencial corriente que nadie se ha molestado en limpiarla a lo largo de estos años. Reza así, “VANE X JONAS”. Jonás dice que fue su primera pintada, allá por 2005, “cuando nadie sabía qué cojones era eso del graffiti”. 45 minutos y algunos miles de metros después, tras señalar vagamente con su mano muchas de sus obras sin dedicar comentario alguno, se detiene ante una de, para él, sus mejores obras. Una cara cutre y un mensaje que dice “Bela Lugosi 4ever”. Contradiciéndose en sus impresiones, nuestro hombre declara: “Era una mierda dibujando, después mejoré”.

Tratando de confirmarlo, se acuerda y nos lleva a un río cercano. “Y ahí, en ese muro, pinté ese genial dibujo. ¿A qué mola?”, nos relata el joven. Asentimos impresionados por esta obra maestra del graffiti, es entonces cuando nos lleva a una tienda en donde compra sus aperos para ensuciar paredes. Con nuestros pies allá, ese buen hombre cambia su actitud de repente y agita su cabeza como tratando de negar la dolorosa evidencia que vemos; siete hombres en la fila comprando aerosoles. Una ráfaga de aire repentina sentimos, es el mismo Jonás huyendo a una gran velocidad y gritando sin ton ni son.

Y terminamos, por hoy, este capítulo encogiéndonos de hombros en esta nación de locos llamada España.

Las fronteras de Sakonia.

marzo 1, 2009

Se es consciente de tener la gloria ilimitada de vivir en un país diminuto, prácticamente microscópico. Esa sonrisa que a uno, orgulloso habitante sakonio henchido de alegría tras una cálida y breve fogata a la cual contribuyó con su extinto pasaporte español y dos cartas del Estado Español, sólo le trae relleno de goce, también nos trae el más elevado de los goces y nos insta a invitar a fabricantes de murallas y alambrados.

Con nuestros candentes y convincentes argumentos bien insertados en sus orejas, deben invertir sus dineros, que no serán muchos, en proteger la Nueva Nación de los graciosos y pésimos opresores españoles lanza-piedras. No podemos permitir que nuestros baluartes de futuro, esas preciadas alhajas que responden al nombre de “pueblo”, sufran cavernícolas gritos íberos ni contacten con los brutales objetos de esos sucios bárbaros.

2, 4, 8, 16 y 32 metros… Cuestiones geométricas que decidirán la suprema y notable protección de Sakonia. Personalmente, pienso que lo mejor son treinta y dos metros. ¿Por qué? Con una muralla a 32 metros que se pierde en las miopes visiones de los ya débiles íberos, ese corriente y moliente pueblo de escaso valor que tendrá que observar detenidamente cómo sus objetos arrojadizos impactarán en la poderosa e impenetrable protección sakonia y se quedarán en la vulgar España, se verá como por mil años Sakonia será invulnerable a todo tipo de sucias agresiones.

¡Toldos preciosos de color verde adornan las 24 horas del día la gloriosa república de Sakonia! ¡Por Sakonia doblaremos las dos rodillas! ¡Sakonia! ¡Sakonia!

El día de la independencia.

febrero 27, 2009

Asumida ya la carencia de dependencia total del decadente reino español, Sakonia lanzará al aire cuarenta y ocho bengalas de excelente calidad que saldrán por un módico precio del negocio patrio, nada menos que los internacionalmente famosos “todo a cien”. Estallarán en el aire, dibujarán sonrisas en la ciudadanía sakonia y harán rabiar de envidia a los brutos madrileños que observarán el espectáculo sin saber lo que se cuece más allá de nuestras sólidas murallas.

Al son de Jabón Lagarto, música nacional de calidad, agitaremos intensamente nuestras banderas y nos fundiremos en un gran abrazo de comunidad, un abrazo que quitará el hipo al neutral sin patria y dará a conocer la diminuta magnificencia de Sakonia. Y bajo el abrazo desnudo de las estrellas de nuestro precioso y único cielo, sucederá un fulgor de enorme magnificencia y con nombre, “La Gran Fogata”. Después de tener nuestros cuerpos conjuntados y calientes, buscaremos entre nuestros bolsillos los enseres que nos recuerdan que antaño vivíamos en la inmundicia española.

Principalmente, de llama débil e indigna alimentada por ramas pequeñas pasará a ser una llama enorme, intensa y viva que recordará nuestra fuerza como pueblo unido. En vez de arrancar la preciada madera de los árboles sakonios con atroces hachas, lanzaremos cartas del Estado Español, documentos no-nacionales de identificación y pasaportes bárbaros que muestran el cutre logotipo de España. Material de utilidad, sin duda, para alimentar fuegos variados.

Todo ello, bajo una noche fresca de verano con hermosas estrellas y una luna en excelente estado, será la consolidación de este proceso de independencia y obligará a los fabricantes de mapas de Madrid a colocar a Sakonia como una excepción aparte, un grano persistente en la grandeza fútil de Madrid.

¡Andemos por Sakonia! ¡Sakonia! ¡Sakonia!